La importancia de un buen aislamiento térmico

Una inversión rentable

Tanto si te has decidido climatizar tu vivienda con aerotermia o geotermia como si es de nueva construcción o estás pensando en rehabilitarla, es esencial pensar en un buen aislante térmico que ayudará a mejorar el aprovechamiento de la energía que consuma su ya eficiente instalación y reducirá la demanda energética de ésta.

El 99% de las viviendas en España tiene pérdidas de calor innecesarias debido a su mal aislamiento térmico. España es uno de los países europeos donde se compra mucha energía, y eso equivale a más dinero gastado y a más emisiones de CO2.

Aislar térmicamente una vivienda consiste en lograr aumentar su resistencia a las pérdidas de frío o de calor, lo que se consigue incorporando materiales aislantes como una buena instalación  de los mismos.

Es importante aclarar que, aunque el aislamiento en fachadas sea la forma más común de mejorar la envolvente del edificio, también es necesario aislar adecuadamente techos y suelos, así como elegir ventanas y puertas con un nivel adecuado aislamiento, si bien se deben de evitar los puentes térmicos en las zonas de encuentros entre elementos constructivos.

Los beneficios en el aislamiento térmico son muchos, el más destacado de todos es el gran ahorro de energía que repercute en una casa o edificio. Un aislamiento adecuado y generoso en ventanas, fachadas y cubiertas puede permitirnos ahorrar hasta un 70% de la factura energética.

El aislamiento es el único material de la obra que se amortiza por el ahorro económico que proporciona. Según IDAE: “Una rehabilitación térmica media, considerando el coste total de la obra y del aislamiento, se puede amortizar en 3-5 años. Considerando la larga vida media de la vivienda, se podrá ahorrar en ese periodo de 8 a 9 veces más de lo que costó toda la rehabilitación.”

A continuación enumeramos algunas de las muchas ventajas de un buen aislamiento:

  • Reducir la factura energética del usuario/propietario y del país
  • Mejorar el rendimiento de las instalaciones térmicas, ya que el aislamiento evita las pérdidas energéticas en las redes de distribución haciendo que mejore el rendimiento de los equipos con el consiguiente ahorra.
  • Mejora el confort y el bienestar para el usuario: el confort se expresa en una sensación respecto al ambiente. Una vivienda aislada térmicamente contribuye al bienestar del usuario ayudando a mantener una temperatura de confort dentro de la vivienda, tanto en invierno como en verano.
  • Disminuir las emisiones de gases con efecto invernadero (principalmente CO2): las calderas de gas, derivados del petróleo o carbón emiten gases en su combustión (CO2 y otros). También la producción de energía eléctrica lleva asociada emisiones de CO2.
  • Eliminar condensaciones y mejorar el aislamiento acústico: por un lado, se eliminan las humedades interiores que suelen conllevar la aparición de moho y, además, se reduce el ruido procedente del exterior o de los propios vecinos.
  • Añade valor a su edificio.
  • El aislamiento no necesita mantenimiento durante toda la vida útil del edificio.
2018-08-06T10:59:54+00:00 marzo 12, 2018|Etiquetas: |Sin comentarios

Deje su comentario

Free WordPress Themes, Free Android Games