A través de los años vamos aprendiendo cada día de nuestra propia experiencia, pero también de la experiencia de nuestros clientes.

Hace unos meses un cliente de Villanueva del Pardillo (Madrid), ingeniero de profesión,  nos aportó una interesante información obtenida por comparación de consumos entre dos temporadas en el arranque de verano. Son datos de consumo eléctrico en un determinado intervalo de tiempo y de la energía aportada a la instalación, comparando dos ejercicios consecutivos: verano de 2.016 y verano de 2.017.

Para no entrar en explicaciones farragosas y excesivamente técnicas, podemos ir a la conclusión:

las instalaciones geotérmicas son más rentables si conectan anticipadamente a la temporada que corresponda que si se conectan cuando resulta imprescindible.

Nuestro cliente comprobó que en 2.016 el rendimiento de la máquina en el primer mes de uso de la temporada de verano fue de un EER 4,2. A la vuelta de un viaje conectó la máquina cuando la vivienda se había calentado excesivamente, la máquina funcionó ininterrumpidamente durante mucho tiempo hasta que consiguió la temperatura de confort. Ello hizo que la temperatura de extracción en los sondeos se elevara sensiblemente con lo que bajó el rendimiento del sistema.

Este verano ha dejado la máquina conectada al irse de vacaciones a primeros de junio, a la vuelta ha encontrado la vivienda confortable y paradójicamente le ha consumido menos energía que el año anterior, pues, aunque ha funcionado más horas, lo ha hecho a una temperatura de sondeos moderada (<20º), con un rendimiento elevado: EER 5, es decir, casi un 20% de rendimiento superior al año anterior.

Por tanto nuestra recomendación es:

cuando termine la temporada de invierno no espere al verano para poner su instalación en disposición de uso.

Puede hacerlo en abril o mayo, el sistema no generará ningún consumo y cuando vaya llegando el calor, de forma automática el sistema irá aportando lentamente y a muy bajo coste energía que, aparte de mantener desde el principio el confort del que el sistema es capaz de proporcionar, ahorrará más que si lo conecta cuando sea inevitable hacerlo. La medida es especialmente interesante en instalaciones que tienen pavimentos de madera.

Esto, que vale para el refrescamiento, es igualmente válido para la calefacción. En septiembre cambie a modo calefacción, en abril o mayo cambie a modo refrescamiento.

Ahorrará y estará más confortable.