La ola de calor de estos días es la consecuencia directa del cambo climático. Y hasta los más incrédulos empiezan a admitir que algo está pasando con el clima de nuestro planeta y que algo hay que hacer ya para que nuestro entorno no se convierta mañana en un desierto o se sumerja bajo las aguas del deshielo.

Porque el modo en que producimos y consumimos la energía está alterando el clima global. Y algunas consecuencias de este proceso, como el aumento del nivel del mar, escasez  de agua en muchos lugares del mundo, desaparición de algunas especies vegetales y animales, etc., son evidentes.

Los científicos y organizaciones de protección medioambiental alertan de la situación actual y requieren una respuesta inmediata a los cambios que ya hemos sufrido. El problema de contaminación ha reunido a muchos países para combatirlo en plazos razonables antes de que sea demasiado tarde.

Las últimas noticias hablan del crecimiento de las Energías Renovables en el mundo y en España también empiezan a recuperarse tras el estancamiento de 2012. Son buenas noticias, pero sin la conciencia social de cada uno de nosotros, ciudadanos del país y habitantes del planeta,  no se podrá llevar a cabo el cambio que tanto necesitamos.

¿Qué podemos hacer? Si nos paramos a pensar, veremos que hay muchas opciones para hacer la vida más sostenible: reciclar, reutilizar, proteger…  Aunque pueda parecer poca la aportación individual de cada uno de nosotros, entre todos somos capaces de lograr el objetivo.

No hay tiempo que perder: cuanto más tarde emprendemos el cambio, más tarde tendremos el resultado del que dependerá nuestro futuro y el futuro de nuestros hijos.

Entonces, hablando de posibilidades: si es un coche nuevo, que sea eléctrico o que contamine menos, si es una vivienda, que sea eficiente y con una fuente de Energía Renovable: una perfecta posibilidad de reunir la eficiencia y el confort al que estamos acostumbrados.

Por ejemplo, una instalación geotérmica proporciona la energía para todos los servicios que necesita una vivienda: calor, frío, agua caliente sanitaria, piscina climatizada, zona antihielo en el garaje y al mismo tiempo ahorrará unos 77% de emisiones de CO2 respecto a un sistema tradicional de gasóleo. Si hablamos de instalaciones de autoconsumo con propia producción de electricidad mediante paneles solares fotovoltaicos o energía eólica,  tendremos una virtual independencia energética. Y la regulación de todos los procesos por un sistema de domótica aún más aumentará la eficiencia y la comodidad.

Así que si sabemos a dónde vamos y a dónde queremos llegar, tenemos que elegir una opción correcta, que afortunadamente no nos priva de las comodidades a las que estamos acostumbrados, sino las aumenta.