Preguntas Frecuentes

Es una energía inagotable y, mientras exista nuestro planeta, será renovable; es la energía almacenada en forma de calor por debajo de la superficie sólida de la Tierra que aumenta su temperatura en función de la profundidad. La variación de temperatura hacia el núcleo del planeta tiene un valor medio de 3,3º C cada 100 metros.

Los científicos calculan que el calor contenido en los primeros cinco kilómetros de la superficie terrestre equivale a alrededor de 500.000 veces la actual demanda mundial de electricidad.

Una instalación geotérmica cubrirá el 100% de las necesidades de climatización y agua caliente sanitaria. Es evidente que tiene que estar bien dimensionada en sus elementos (captación, generación y emisión). Ello lo realiza normalmente el departamento de ingeniería de cada empresa instaladora.

Naturalmente, también puede hibridarse con cualquier otro tipo de energía bien sea tradicional o renovable.

Dependiendo de la superficie, ubicación geográfica, características constructivas, orientación, geología del terreno y uso previsto de la vivienda, podemos tomar un valor medio de 1 m/l de perforación por m/2 de suelo radiante, es decir, una vivienda de entre 100 y 150 m/2 útiles tendría suficiente con una sola perforación y una sonda geotérmica de 100 a 150 m de profundidad aproximadamente.

La misma sonda que aporta el calor a la vivienda se utiliza para refrescarla en verano recuperando la temperatura del terreno.

La instalación geotérmica siempre es “un traje a medida”. Con una inversión inicial que generalmente se amortiza en un período de tiempo entre 5 y 7 años podemos tener en una vivienda media de 150 m/2 un consumo medio mensual de 65,-€ en calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria.

A menudo las perforaciones se realizan fuera de la proyección de la vivienda y a 4 metros de medianerías, pero en caso de que no haya posibilidad de realizarlo de este modo, se realiza igualmente debajo de la vivienda.

En las perforaciones se introducen tubos de material plástico que primero hacen un recorrido descendente y con una curva en U (180º) ascienden por la misma perforación. A cada tubo que baja y sube lo llamamos bucle, normalmente cada sondeo lleva dos bucles. Una vez introducidos los bucles, se rellena todo el sondeo con un mortero termoconductor resultando un conjunto parecido a un profundo pilote. Por los bucles circula una mezcla de agua y anticongelante en baja proporción que realiza el intercambio de temperaturas, generalmente con el suelo, aunque también se puede realizar con una masa de agua.

Del mismo modo se realiza el refrescamiento de la vivienda en las estaciones de verano, en este caso el calor de la vivienda se devuelve a la tierra.

El material de las sondas tiene que ser de alta calidad según norma específica. El conjunto sondas/captación horizontal debe pasar unas rigurosas pruebas hidráulicas de resistencia y circulación igualmente según norma específica.

Las bombas de calor geotérmicas de última generación ocupan poco espacio (una máquina invertir tiene tamaño de un frigorífico que incluye la bomba de calor y el depósito de agua caliente sanitaria), y dependiendo del modelo y/o fabricante puede necesitar el depósito de inercia.

El tamaño medio del curto técnico es de 5-6 m/2 y puede variarse respecto a la potencia reclamada por la vivienda. Naturalmente, el cuarto técnico de un hotel climatizado por geotermia va a necesitar más espacio que el de una vivienda unifamiliar.

Geotermia es compatible con cualquier tipo de emisor térmico, pero es más recomendable la instalación del suelo radiante/refrescante ya que es un emisor ideal desde el puno de vista del rendimiento del sistema y del confort que percibe el cliente. Además permite conseguir la misma sensación de temperatura y el confort con unos grados menos en comparación con el sistema de radiadores, lo que supone un ahorro en la factura de energía. El sistema puede ser complementado por fan-coils para evitar el exceso de humedad en verano y reforzar el sistema de refrescamiento.

El ahorro anual respecto de un sistema tradicional (gasóleo/expansión directa) para el supuesto de una vivienda de 150 m/2 estaría aproximadamente en 1.050,-€ año.

Sí, dependerá fundamentalmente de la disponibilidad de espacio donde realizar las perforaciones. La rentabilidad de la solución tendrá que ver mucho con el sistema de emisor instalado ya que puede ser muy interesante para aplicar a suelo radiante nuevo o existente y menos para aplicar a radiadores u otros emisores de alta temperatura.

Free WordPress Themes, Free Android Games