o cómo las Energías Renovables están cambiando el mercado

Queramos o no, el mundo de energía no es el mismo que hace sólo unas décadas. En los últimos años ha habido más cambios que en toda la historia del sector energético mundial. Pero ¿cuáles son las razones de tales cambios, a veces bastante drásticos? ¿Por qué ocurren? Y ¿qué consecuencias traen?

Nada ocurre por casualidad en mundo, siempre hay alguna razón. Este caso no es una excepción, bien sabemos dónde está la raíz del problema y por qué tiene tanta importancia lo que está pasando: el desarrollo de la sociedad ha traído asociado un incremento del consumo de energía. El progreso y el bienestar según el entender general, depende en gran medida del consumo de grandes cantidades de energía usada directamente o indirectamente para la satisfacción de nuestras necesidades.

Aquí no vamos a moralizar si es correcto o no nuestro comportamiento, pues no ayuda a solucionar nada, queremos reflexionar sobre los motivos y tendencias que surgieron y los posibles cambios que nos esperan en un futuro próximo.

Visión esquemática:

Problemas:

Problema 1: Para la producción industrial, climatización de edificios y el funcionamiento de transporte necesitamos energía.

Problema 2: La gran parte de la energía que se suministra y se consume hasta ahora proviene de hidrocarburos (carbón, gas natural y petróleo).  

Problema 3: Los recursos de combustibles fósiles son limitados y su mayor parte está concentrada en países muy concretos.

Problema 4: El uso de combustibles fósiles provoca cambios graves en el clima.

Consecuencias:

Consecuencia 1: La dependencia energética de muchos en beneficio de pocos, el desarrollo y aplicación de la energía nuclear, con los riegos que ello conlleva.

Consecuencia 2: Agotamiento de los combustibles fósiles.  

Consecuencia 3: Crisis energética, inestabilidad política, guerras y desastres humanitarios.

Consecuencia 4: Catástrofes ecológicas: incremento de las temperaturas, resurgimiento de enfermedades erradicadas y aparición de enfermedades nuevas, escasez de alimentos,  destrucción de ecosistemas, extinción de especies, etc.

Como solo tenemos esta Tierra y no podemos abandonarla, hay que buscar Soluciones.

Solución 1: Búsqueda y desarrollo de nuevos sistemas de climatización y producción de electricidad basados en otros tipos de energía que son renovables e inagotables.

Solución 2: Búsqueda y desarrollo de nuevo tipo de combustible ecológico para el transporte y/o el desarrollo del transporte eléctrico que consuma electricidad producida por fuentes de energías renovables.

Solución 3: Aplicación de los términos de sostenibilidad para todos los procesos de actividad vital del ser humano.

Solución 4: Cambio del actual esquema energético mundial no renovable por un nuevo esquema basado exclusivamente o en su mayor parte en energías respetuosas con el medio ambiente.

Podemos decir que en el plazo de tiempo equivalente a la vida de una o dos generaciones hemos cobrado conciencia de los problemas descritos y sus consecuencias y hemos empezado la búsqueda activa de soluciones. Y desde luego se necesita una solución drástica. Las medidas poco ambiciosas, las medias tintas, sólo pueden ralentizar el proceso.

Aunque la realidad es que a día de hoy todavía los combustibles fósiles siguen siendo la principal fuente de energía en todo el mundo, esto sólo debe ser interpretado como un acicate para acelerar el proceso del cambio que ya está en marcha.  

En este sentido, ¿qué está pasando en el mercado de energías?

Para finales del año 2010, de los hidrocarburos provenía el 80% del suministro total de la energía consumida en todo el mundo, del que una tercera parte era del petróleo, una cuarta parte del carbón y más de una quinta parte del gas natural. El otro 20% correspondía a la energía nuclear (6%) y las energías renovables (13%).

En el 2014, la energía renovable generó un 19,2% del consumo mundial de energía. Lo que con el continuo crecimiento en la capacidad y generación se convirtió a finales de 2015 en el 23,7% de la producción de la electricidad mundial a partir de energías alternativas.

Este incremento está relacionado con, una progresiva concienciación social sobre estas soluciones, las políticas de fomento de cada vez mayor número de estados, la financiación más favorable por la bajada de tipos de interés, una mayor seguridad jurídica en determinados mercados, el endurecimiento de las normas de protección del medio ambiente y una mayor demanda energética que ha venido a cubrirse en una parte importante por energías renovables en detrimento de los combustibles fósiles a pesar de unos precios del petróleo muy favorables.

La potencia instalada de energías renovables en la Unión Europea están en el crecimiento constante, se firman nuevos contratos de suministro de energías renovables a largo plazo, acuerdos de alto perfil, se celebran eventos de importancia mundial con el fin de fomentar las energías renovables y una mayor eficiencia energética. Este año está siendo fecundo en novedades relacionadas con el sector renovable: publicaciones e investigaciones científicas dedicadas a estos temas, registro de un número ingente de patentes relacionadas con nuevos sistemas o con mejoras del rendimiento y la eficiencia de sistemas existentes.

Basta con mencionar la COP21, celebrada en París, la conferencia que reunió 189 países la mayoría de los cuales 147 subrayaron la importancia de las energías renovables y la eficiencia energética y se comprometieron a darles su apoyo.

Según el Reporte de la situación mundial de las energías renovables 2016 de la red mundial de políticas en energía renovable REN21,

“ya se muestran indicios del surgimiento de una transición energética mundial”.

Las crecientes inversiones en el sector de energías renovables confirman los sólidos fundamentos del comunicado.

Un dato importante para la economía es que el empleo en el sector de la energía renovable ha aumentado un 5% lo que supone 8.1 millones de puestos de trabajo en todo el mundo, con el mayor número de empleos en el sector de la energía solar fotovoltaica y de los biocombustibles.

El crecimiento de la rentabilidad en las tecnologías de producción y almacenamiento de la energía eléctrica a base de energías renovables ha supuesto un gran impulso para este sector. Como antes decíamos, a finales de 2015 las renovables cubrían el 23,7% de la electricidad mundial. La mayor parte de esta electricidad fue producida por las instalaciones eólicas y fotovoltaicas cuyos records y competitividad en términos económicos han sido noticia constante en los medios de comunicación. Hay que mencionar también los avances en la producción de electricidad por otras energías renovables, como hidráulica, geotérmica y biomasa.

La climatización de edificios e industrias con fuentes de energías renovables de momento solo alcanza un 8% de la energía final en servicios de climatización. Sin embargo, la popularidad de algunas energías renovables como la geotermia y aerotermia para producir calefacción, climatización, agua caliente sanitaria, etc., tanto en el sector residencial como en edificios de uso terciario, está teniendo un incremento constante, particularmente marcado en los dos últimos años por la reactivación del sector de la construcción y por la confianza que cada vez más suscitan estas renovables, después de más de diez años de incontestable éxito en su aplicación.

En el sector de transporte la energía renovable supone alrededor de un 4%. Las actuales políticas de apoyo por parte de la administración supondrán un estímulo para su crecimiento en los próximos años.  

Muchos países ya están implicados en el desarrollo y fomento de las nuevas tecnologías. China, EEUU, Dinamarca, España, Suecia, Alemania, Japón, Rusia, Turquía, Marruecos, Brasil,  India,  México son algunos los países punteros en esta carrera, pero detrás de ellos se está incorporando el resto de la comunidad mundial.

¿Qué nos espera en el futuro, qué evolución tendrá este proceso?

La red mundial de políticas en energía renovable REN21 destaca las siguientes

tendencias de industria y de mercado:

Crecimiento continuo de Energía de Biomasa, a pesar de los constantes desafíos.

– Crecimiento estable de la Energía Geotérmica obstaculizado por los bajos costos de los combustibles fósiles y el alto coste de nuevos desarrollos.

La Energía Hidráulica estará condicionada en su crecimiento por el impacto medioambiental y limitaciones orográficas a la hora de construir nuevos embalses, así como una mayor inversión y consecuente plazo de retorno respecto de las nuevas energías renovables variables.

El desarrollo de Energía Oceánica continuará en las tecnologías actuales de energía mareomotriz.

Mayor aprovechamiento en regiones en desarrollo de la Energía Solar Térmica; importancia creciente del almacenamiento de energía térmica.

Despliegue récord y rápida expansión de la Energía Solar Fotovoltaica en mercados nuevos.

Desaceleración continua de Calentamiento y Enfriamiento Solar Térmicos en China y Europa, pero un mayor despliegue en proyectos a gran escala.

La Energía Eólica se espera ser la más importante a la hora de establecer un nuevo esquema energético global.

Tendencias positivas del mercado de la Energía Renovable Distribuida (para el acceso a la energía); modelos innovadores de negocio, investigación en aumento.

Flujos crecientes de inversión en energías renovables en países en desarrollo y emergentes.

Mayor concienciación en Eficiencia Energética, inversión, políticas y objetivos establecidos.

Todas las tendencias expuestas pueden considerarse positivas. Hay una nueva conciencia que va a impulsar el cambio en todo el mundo de las energías tradicionales hacia energías nuevas que sin duda ya han demostrado sus posibilidades y ventajas. La opinión pública internacional está orientada hacia estas soluciones, que son la esperanza para atajar el gran reto que supone la superación del problema energético y medioambiental que se cierne sobre la humanidad. 

Acaba de terminar en Marrakech la celebración de la Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP22). El Parlamento Europeo ya ha votado a favor de la ratificación del Acuerdo de París contra el cambio climático lo que puede influir favoridamente al desarrollo de las EERR.

La Alianza REN (REN-Alliance), una coalición de cinco asociaciones de energías renovables (eólica, solar, biomasa, hidroeléctrica y geotérmica),  opinan que juntas, las renovables pueden proporcionar toda la energía demandada por el mundo.

Concluyendo nuestras reflexiones, diremos que la mayoría de los pronósticos coinciden en que el futuro renovable no está tan lejos como podíamos pensar. Con nuestro común empeño se alcanzarán los cambios necesarios en el sistema energético global. Es un proceso que ya está en marcha.