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Instalación de suelo radiante: Todo lo que debes saber

Cuando tenemos que hacer frente a una instalación de suelo radiante, resulta fundamental tener conocimiento de las particularidades de este elemento de emisión de calor y frío. Vamos a explicar todo lo que debemos saber sobre este emisor, muy diferente a los radiadores. 

¿Qué entendemos por suelo radiante?

Cuando pensamos en este elemento emisor tan mencionado en los últimos años, nos asaltan muchas dudas, tanto sobre lo que es en sí como sobre su colocación y funcionamiento. Este tipo de suelo se caracteriza por estar compuesto por tuberías de agua caliente que van instaladas en el suelo. Así, el agua circulará por esta serie de conductos y emitirá calor de forma homogénea en toda la estancia. Respecto a otros tipos de calefacción, este tiene dos ventajas que la hacen una opción mucho más sana:

  1. No produce aire seco.
  2. No produce polvo.

Tipos de suelo radiante

En general existen dos tipos. Vamos a describir sus características principales.

Suelos radiantes eléctricos

La fuente de calor de este tipo de suelo es eléctrica. Destaca por colocarse un hilo eléctrico por debajo del suelo con el fin de que se caliente con el paso de la corriente eléctrica. Este tipo está indicado para casas pequeñas, ya que deja de ser eficiente cuando aumenta el número de metros cuadrados de la vivienda. Esto es así por el alto consumo eléctrico que supondría calentar toda la residencia.

Suelos radiantes hidrónicos

Se trata de los más frecuentes y emplean como fuente de energía el agua caliente o fría que circula por tuberías instaladas bajo el pavimento. De este modo, se va irradiando el calor o el frío una vez que se conecta con una bomba de calor. Tenemos, pues, dos variantes:

  1. Con agua caliente. Es aquel en el que calentamos el agua que circula por los conductos con una bomba de calor.
  2. Con agua fría. El agua utilizada está fría y se va calentando a medida que circula por los tubos.

¿Cómo instalamos el suelo radiante?

El procedimiento de instalación de suelo radiante varía en función del tipo de pavimento radiante que vayamos a instalar y de los requisitos mínimos que debemos cumplir. En general, se trata de seguir los pasos siguientes:

  1. Elegir el tipo que vamos a instalar. Como hemos visto, tendríamos que decidirnos por la opción de tuberías de agua o el sistema que funciona a través de electricidad.
  2. Preparar el suelo para la colocación. El equipo de expertos dispone de los medios para eliminar acabados y nivelar.
  3. Colocar los tubos en el suelo siguiendo un diseño previo.
  4. Conectar las tuberías al sistema eléctrico o a la bomba de calor.
  5. Probar el sistema y, si funciona, ajustar la temperatura en función de las necesidades de la estancia.
  6. Por último, el equipo coloca un acabado de cerámica, madera u otro material sobre el pavimento radiante. Los más indicados son los que presentan una elevada conductividad, como los cementos o las piedras.

instalación de suelo radiante

¿Cuáles son las ventajas de la instalación de suelo radiante?

Veamos las principales ventajas que se obtienen en la instalación de suelo radiante en nuestro hogar, oficina o local comercial.

Calentamos la casa en 30 minutos

Una casa con este tipo de suelo se calienta en unos treinta minutos, como mínimo, y unos 60 minutos, como máximo. Este tiempo de calentamiento depende de:

  • El tamaño de la vivienda. Una casa grande tarda más tiempo en alcanzar la temperatura recomendable.
  • La eficiencia que tenga el sistema de calefacción que hemos instalado. Es fundamental hacer el diseño más conveniente en la colocación de las tuberías.
  • La temperatura que haya en el exterior. Cuando hace frío resulta más difícil calentar un edificio.
  • El uso que le demos a la casa. Un mayor número de personas y la realización de actividades, como ducharse o cocinar, implica un tiempo de calentamiento inferior.

Es un sistema más eficiente que el de radiadores

Al preguntarse si sale más barato este sistema que los radiadores, para saber si nos compensa la instalación de suelo radiante, es necesario resaltar que los expertos debemos estudiar cada caso de forma independiente. En general, los suelos radiantes resultan más apropiados en términos económicos a largo plazo por su mayor eficiencia respecto a los radiadores.

Temperaturas uniformes

Con este tipo de calefacción conseguimos que el calor sea uniforme en toda la casa a medida que va calentándose de forma gradual. Esto hace que sea indicado para:

  • Viviendas que tienen durante muchas horas la calefacción encendida.
  • Colegios y centros de estudios en general.
  • Residencias de la tercera edad.
  • Centros de trabajo.

Compatible con energías renovables

Es compatible con la mayoría de los tipos de energía, incluidas las energías renovables. 

Hemos visto los pasos que hay que seguir para la instalación de este tipo de calefacción, sus ventajas y tipología. Así, queda claro que resulta de mayor eficiencia para edificios en los que tenemos la calefacción encendida durante muchas horas. En Akiter brindamos asesoramiento sobre la climatización eficiente en el hogar o lugar de trabajo. ¡Contacta con nosotros y pídenos presupuesto sin compromiso para realizar la instalación de suelo radiante!